martes, 27 de diciembre de 2011

Carta a Santa Claus

Navidad es tiempo de alegría, música y colorido. Tiene un significado muy especial al celebrarse el Nacimiento de Jesús. Es temporada de exaltación de las relaciones familiares y de departir con los amigos para convencernos de la fraternidad. Por eso, hemos de seguir adelante para no dejar de sembrar semillas de amistad y solidaridad.
En Navidad se renuevan las expectativas y se pasa como un inventario obligatorio de fin de año: se valoran las cosas que alcanzamos, las que no se lograron y se traen a colación infinidad de recuerdos en la víspera como este famoso editorial en la historia del periodismo estadounidense (que se publicó hace 113 años en el periódico “The Sun” de Nueva York) en respuesta a una carta de Virginia O’Hanlon que me pareció muy propicio compartir.
http://armandina1959.files.wordpress.com/2011/12/21santaclaus.png?w=480&h=264
 “Dear Editor, I am 8 years old. Some of my little friends say there is no Santa Claus. Papa says, “If you see it in The Sun, it’s so.” Please tell me the truth, is there a Santa Claus?” -Virginia O’Hanlon-
La editorial fue titulada “Is There a Santa Claus?” y su paso más memorable fue esta declaración tranquilizadora: “Sí, Virginia, Santa Claus existe”publicado el 21 de septiembre de 1897. Después de su aparición, se insertó –anualmente- durante los siguientes 25 años. Luego empezó a aparecer cada diciembre 23 o 24 como un mensaje de esperanza a los lectores. Indudablemente, fue tal el éxito que se prolongó hasta el año 1950 gracias a la persistencia de miles de lectores que escribieron implorando a los editores la reimpresión de la editorial.
Algunos historiadores suponen la carta fue escrita en Septiembre, recién iniciado el ciclo escolar. Sin embargo nuevas investigaciones suponen que Virginia escribió y envió su carta en julio de 1897, poco después de su octavo cumpleaños. Cualquiera que esta sea, no importa. Años más tarde, lo más destacado entre las anécdotas de la niña fue que esperó entusiasmada e impaciente la famosa respuesta.
El director del periódico informó que la respuesta fue escrita por un modesto periodista llamado Francis Pharcellus Church. Church, un veterano escritor que, años antes de desempeñarse como editor en “The Sun”, había cubierto la guerra civil para el New York Times.
En otoño de 1897 Francis Pharcellus Church llegó a su despacho y se encontró con la carta algo complicada de responder. Después de leerla, Francis respira hondo, lo más sencillo sería tirar la carta a la basura y dedicarse a otra cosa, sin embargo siente la obligación moral de responder, redacta en pocas horas el siguiente editorial (traducción libre):

Existe Santa Claus?
Tenemos el placer de contestar en forma destacada la carta abajo transcripta, expresando al mismo tiempo nuestro gran gusto porque su autora se cuente entre los fieles amigos de “The Sun”:

“Estimado Editor,
Tengo ocho años de edad. Algunos de mis amigos dicen que Santa Claus no existe. Papá dice: “Si lo ves en “El Sol” existe”. Así que, por favor, dígame la verdad, hay un Santa Claus?”
Virginia O’Hanlon
115 San W.95th
Virginia,

Tus pequeños amigos están equivocados. Ellos son escépticos en una era escéptica. Ellos no creen, excepto lo que ven. Piensan que nada puede existir si no es comprensible por sus pequeñas mentes. Todas las mentes, Virginia, ya se trate de hombres o de niños, son pequeñas. En este gran universo el hombre es un mero insecto, una hormiga, en su intelecto; en comparación con el mundo sin límites sobre él, como si poseyera una inteligencia capaz de captar toda la verdad y el conocimiento.
Sí, Virginia, hay un Papá Noel. Él existe con tanta certeza como el amor y la generosidad y la devoción, y tú sabes que éstos abundan y dan a tu vida su mayor belleza y alegría. ¡Ay! qué triste sería el mundo si no existiera Santa Claus. Sería tan monótono como si no hubiera Virginias. No habría fe infantil, ni poesía, ni romance para hacer tolerable esta existencia. Sólo podríamos disfrutar con el sentido de la vista. La luz eterna con que la infancia llena el mundo se extinguiría.
¡No creen en Santa Claus! ¡Puede ser que no creas en las hadas! Puedes pedir a tu padre que contrate a hombres para poder vigilar todas las chimeneas en Nochebuena y así atrapar a Santa Claus, pero incluso si no ves a Santa Claus descendiendo, ¿cuál es el resultado? Nadie ve a Santa Claus, pero eso no quiere decir que no exista Papá Noel. Las cosas más reales en el mundo son aquellas que ni los niños ni los hombres pueden ver. ¿Has visto las hadas bailando sobre el césped? Por supuesto que no, pero eso no es prueba de que no estén allí. Nadie puede concebir o imaginar todas las maravillas que permanecen ocultas en el mundo.
Puedes romper el sonajero de un bebé y ver que es lo que genera el ruido, pero hay un velo que cubre el mundo invisible que ni el hombre más fuerte, ni siquiera la fuerza unida de todos los hombres más fuertes que jamás haya existido, podría romper. Sólo la fe, la poesía, el amor, el romance, puede hacer a un lado la cortina y ver y contemplar la belleza celestial y la gloria más allá. ¿Es todo real? Ah, Virginia, en todo este mundo no hay nada más real y perdurable.
Que Santa Claus no existe !Gracias a Dios! vive, y vive para siempre. Mil años a partir de ahora, Virginia, es más, diez veces diez mil años a partir de ahora, él continuará alegrando el corazón de la infancia.

miércoles, 23 de noviembre de 2011

EN DEFENSA PROPIA

"EN DEFENSA PROPIA"

por Eugenio Figueroa

Como saben estoy por terminar mi tesis en Ciencias Sociales en Canadá para regresar a mi País; dicha tesis ha sido bien recibida y enriquecida: "LA PENDEJOCRACIA".

Antes de regresar decidido a seguir luchando contra los parásitos de México tengo varias preguntas que me he hecho:

1. Si aquí sólo pago 170 pesos mexicanos por mes para tener llamadas ilimitadas en celular,
 ¿quién es el que me va a robar en México?

2. Si aquí sólo pago el 8% de IVA; ¿quién me está despojando del patrimonio de mis hijos, cuando regrese a mi tierra?

3. Si en este País con 250 pesos al mes pago la energía eléctrica que consumo usando dos aparatos de aire acondicionado, estufa eléctrica, lavadora, etc.; ¿quién le está usurpando   el dinero de la educación de mis hijos cuando tenga que pagarle los recibos a la CFE?

4. Con 700 pesos al mes tengo de manera ilimitada el transporte en toda la metrópoli, ir al aeropuerto, a las montañas, lagos, sin la existencia de mafias y concesiones de taxis,
 replaqueo, seguros de auto, tenencia y una gasolina carísima; ¿quién es el culpable de extraer de mi bolsillo el esfuerzo de mi trabajo en México?

5. Enciendo el televisor y tengo de manera gratuita 38 canales, donde el 80% son de primera calidad e imparcialidad; y pienso  . . . ¿A quien hay que extirpar para defender a mis hijos y nietos de la porquería que ponen en la tv mexicana?

6. Saludo al alcalde de la ciudad y veo al Gobernador de Quebec en mangas de camisa, desfilando en un festival cultural, sin guaruras, sin lambiscones, solo con su esposa e hijos y luego, usando bicicleta para irse; me preguntó, debo permitir que una bola de imbéciles vivan entre lujos, tengan guardias y hagan viajes con mi dinero pagado en impuestos; o
    ¿es un fraude que atenta a mi familia y que debo defender a toda costa?

7. Me sorprende que la nota roja de los últimos dos meses es la captura de un sospechoso    en una estación de metro como presunto asaltante de partes de auto; y me digo, ¿qué está
 haciendo gente tan cara a la que les pagamos por nuestra seguridad y son ellos mismos quienes nos roban y matan (policía) ¿Deberé actuar ya EN DEFENSA PROPIA contra esta sarta de corruptos?

8. Cuando pago la renta de mi casa frente al lago con dos recámaras, incluida calefacción, gimnasio, alberca y desembolso 7 mil pesos al mes; me pregunto; ¿quién nos está jodiendo
 con tasas de interés que hacen que los bancos mexicanos sean lo más exitosos del mundo; y empiezo a ver enemigos a quien erradicar.

9. Veo los sueldos de los secretarios, diputados, jueces, alcaldes en un País de primer mundo muy por debajo de las compensaciones de sus homólogos en México, y me pregunto; ¿hay alguna manera de arreglar esto, que no sea liquidándolos, antes de que acaben con nosotros? EN DEFENSA PROPIA.

10. Observo las partidas que pagan los canadienses a los partidos políticos y me asusta que
 el pueblo de México se dé cuenta del megafraude de la partidocracia o Pendejocracia que no tiene remedio. Llegó el tiempo de las ESPADAS,  ¿son ellos o somos nosotros?

11. Investigo como viven los líderes sindicales de los principales emporios canadienses    y me dan asco los pseudocaciques del magisterio, el petróleo, los ferrocarriles, etc.   de mi País. ¿Se vale  exterminarlos?

El México bronco está empezando a despertar, y me duele decirlo, pero van a actuar  . . .
"EN DEFENSA PROPIA"

Queda poco tiempo, y el "PORFIRIATO PARTIDISTA", no quiere verlo.

Dios bendiga a los mexicanos, pero hay 150 personas perfectamente identificadas que son responsables de JODER A LOS MEXICANOS.