Abel Cuapa/Síntesis
Miles de maestros del Consejo Democrático Magisterial
Poblano (CDMP) volvieron a marchar sobre las calles de la ciudad de Puebla; con
una firme intención, defender la Educación Pública y los derechos laborales. Su
intención era llegar a la plancha del Zócalo, para instalar un plantón
indefinido; pero un grupo de granaderos -que custodiaron los cuatro accesos al
primer cuadro- les impidieron el ingreso, provocando pequeños rosas entre los manifestantes
y los policías en la esquina de la 16 de septiembre y 3 poniente, pero sin
pasar a mayores daños.
Los miles de maestros gritaron diversas consignas por varias
horas en contra de los uniformados y en particular de los diputados federales y
senadores, así como al presidente de la República, Enrique Peña Nieto, por
promulgar la Ley de Evaluación Docente.
Boda
"preciosa"
Mientras las voces disidentes se escuchaban a cientos de
metros a la redonda, al interior de la Catedral de Puebla se celebraba -al
mismo tiempo- el enlace matrimonial entre Mario Marín García, hijo del ex
gobernador Mario Marín Torres, y su pareja, Nadja Ludmer.
La misa la ofició el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez
Espinosa; y la celebración contó con la presencia de la clase política de
Puebla, como el actual delegado en el estado de la Profeco, Carlos Hernández
Hernández, la delegada de la Procuraduría Agraria, Isabel Merlo Talavera, el ex
secretario de gobierno de Marín Torres, Valentín Meneses, entre otro.
Al terminar el acto religioso, los maestros disidentes que
intentaron llegar al Zócalo de Puebla, se encontraban afuera del recinto
católico y lanzaron consignas como: “esos son, eso son, los que roban la
nación”, “educación primero al hijo del obrero; educación después al hijo del
burgués”.
Ceden a la presión
Después de varias horas de empujones y expresiones entre los
docentes y los elementos de seguridad, los integrantes del CDMP poco a poco
fueron retrocediendo, al tiempo que gritaban ¡nos vamos pero regresaremos!
El contingente inició la caminata después de las 10:30 horas
desde Plaza Las Ánimas y el Circuito Juan Pablo II con destino al Zócalo poblano;
desde esa hora el primer cuadro de la ciudad estuvo resguardado por cientos de
elementos de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal con la finalidad de
que los disidentes no arribaran a la plancha.
Y es que el Consejo Democrático Magisterial Poblano, tenía
planeado realizar un campamento en el Zócalo, pues desde la convocatoria la
disidencia pidió a los asistentes llevar casas de campaña, anafres, alimentos y
artículos de higiene personal para establecer dicho objetivo.
“Estamos convencidos
de que la Reforma Educativa privatiza la educación pública progresiva y
mortalmente al responsabilizar directamente
a padres y madres de familia de crear ambientes educativos propicios
para impartir educación, así como de la
infraestructura, materiales educativos; excluyendo a los gobiernos
federal, estatal y municipal de sus
obligaciones de impartir educación gratuita”, expresaron los simpatizantes del
CDMP.
Pasando las 14:00 horas los maestros comenzaron a disolverse,
por lo que los accesos al Zócalo quedaron libres para trabajadores, turistas y
sociedad en general -quienes expresaban su inconformidad ante las molestia que
causaron los docentes- al igual que se restableció el tránsito vehicular, por
lo que todo volvió a la normalidad.




